Lombard Odier


Lombard Odier, uno de los representantes más importantes de la banca suiza, abrió su primera oficina en España en enero de 2007. Desde su fundación en 1796 por Henri Hentsch y Jean Gédéon Lombard, siete generaciones de banqueros privados han contribuido al desarrollo del grupo, que continúa operando como empresa familiar.

Su equipo cuenta con más de 20 años de experiencia, lo que les permite ofrecer una amplia gama de servicios financieros, como gestión de patrimonios, fondos tradicionales y de gestión alternativa, capital riesgo, planes de pensiones, asesoramiento global, asesoramiento de inversiones, planificación inmobiliaria y de sucesiones, asesoramiento legal y fiscal y servicios para Family Offices.

Frederic Rochat, socio director de la entidad, hablaba en septiembre del año pasado con el diario El País y comentaba que “la gente ya no pide solo rentabilidad sino refugios seguros”. En una entrevista concedida al periódico, Rochat se refería a España y comentaba que en nuestro país los dos aspectos que centran la atención son la reforma de la Administración Pública y la solidez del sistema financiero. Cabe destacar que, desde finales de 2012, se han anunciado múltiples medidas relacionadas con nuestra banca (en los últimos tiempos se habla de la necesidad de que nuestras entidades recorten dividendo, entre otras cosas) y que, hace unas semanas, el presidente del Gobierno presentó el documento que incluía las propuestas para la reforma de la Administración Pública.

Según Rajoy, el objetivo es conseguir una Administración más eficaz y, en último término, facilitar las cosas a los ciudadanos.
Durante más de dos siglos, Lombard Odier se ha mantenido fiel a su vocación de preservar y hacer que prosperen los patrimonios que le son confiados. La entidad dedica todo su conocimiento, su capacidad y su experiencia a la búsqueda de soluciones a medida, adaptadas a las necesidades de cada uno de sus clientes.

Para Lombard Odier, además, la confianza es fundamental y explica que, en su papel de socio privilegiado de sus clientes, desarrolla con cada uno de ellos una relación que se basa en el principio intangible y absoluto del respeto de su entorno privado.

Conviene tener presente, además, que Lombard Odier participa en uno de los premios más importantes que puede recibir una empresa familiar, “El Premio a la Empresa Familiar Global”, el cual se creó en el año 1996. Entre los ganadores de este premio desde su creación figuran empresas. como la española Roca, la italiana Barilla o la alemana Merck. Además de Roca, otras dos empresas de nuestro país se hicieron en su día con este galardón: Puig, en 1998, y Fundación Lluís Carulla, en 2006.

Lombard Odier, además, también está involucrada en muchas actividades filantrópicas a través de la “Fondation Lombard Odier”, una base de asociados y ex accionistas del banco, que lo apoya en áreas como el desarrollo sostenible y el espíritu empresarial.

Lombard Odier, uno de los representantes más importantes de la banca suiza, abrió su primera oficina en España en enero de 2007. Desde su fundación en 1796 por Henri Hentsch y Jean Gédéon Lombard, siete generaciones de banqueros privados han contribuido al desarrollo del grupo, que continúa operando como empresa familiar. Su equipo cuenta con más de 20 años de experiencia, lo que les permite ofrecer una amplia gama de servicios financieros, como gestión de patrimonios, fondos tradicionales y de gestión alternativa, capital riesgo, planes de pensiones, asesoramiento global, asesoramiento de inversiones, planificación inmobiliaria y de sucesiones, asesoramiento legal y fiscal y servicios para Family Offices.

Frederic Rochat, socio director de la entidad, hablaba en septiembre del año pasado con el diario El País y comentaba que “la gente ya no pide solo rentabilidad sino refugios seguros”. En una entrevista concedida al periódico, Rochat se refería a España y comentaba que en nuestro país los dos aspectos que centran la atención son la reforma de la Administración Pública y la solidez del sistema financiero. Cabe destacar que, desde finales de 2012, se han anunciado múltiples medidas relacionadas con nuestra banca (en los últimos tiempos se habla de la necesidad de que nuestras entidades recorten dividendo, entre otras cosas) y que, hace unas semanas, el presidente del Gobierno presentó el documento que incluía las propuestas para la reforma de la Administración Pública. Según Rajoy, el objetivo es conseguir una Administración más eficaz y, en último término, facilitar las cosas a los ciudadanos.

Durante más de dos siglos, Lombard Odier se ha mantenido fiel a su vocación de preservar y hacer que prosperen los patrimonios que le son confiados. La entidad dedica todo su conocimiento, su capacidad y su experiencia a la búsqueda de soluciones a medida, adaptadas a las necesidades de cada uno de sus clientes. Para Lombard Odier, además, la confianza es fundamental y explica que, en su papel de socio privilegiado de sus clientes, desarrolla con cada uno de ellos una relación que se basa en el principio intangible y absoluto del respeto de su entorno privado.
Conviene tener presente, además, que Lombard Odier participa en uno de los premios más importantes que puede recibir una empresa familiar, “El Premio a la Empresa Familiar Global”, el cual se creó en el año 1996. Entre los ganadores de este premio desde su creación figuran empresas como la española Roca, la italiana Barilla o la alemana Merck. Además de Roca, otras dos empresas de nuestro país se hicieron en su día con este galardón: Puig, en 1998, y Fundación Lluís Carulla, en 2006.
Lombard Odier, además, también está involucrada en muchas actividades filantrópicas a través de la “Fondation Lombard Odier”, una base de asociados y ex accionistas del banco, que lo apoya en áreas como el desarrollo sostenible y el espíritu empresarial.

No related posts.

Escrito por | 4 de julio de 2013 | 0 comentarios
Categorias: Bancos |

No related posts.

Aún no hay comentarios. Sé el primero.

Deja una respuesta